Hasta ahora, el cliente que quería preguntarte algo desde tu tienda tenía un solo camino: el botón de WhatsApp. Funciona bien en el celular, y falla en dos casos que pasan seguido:
- En la computadora mucha gente no tiene WhatsApp abierto, y no va a instalarlo para preguntar un talle. Se va.
- La pregunta te llega sin contexto. "Hola, está disponible?" — ¿qué cosa? Preguntás, esperás, y ahí se enfría la venta.
Ahora en cada producto hay un enlace: "¿Tenés una duda? Consultá por este producto". El cliente deja su nombre, un email o un WhatsApp, y la pregunta. Sin crear cuenta.
Dónde te cae
En Conversaciones, junto a WhatsApp, Instagram y Facebook. Tiene su propia solapa, Consultas web, y las consultas nuevas aparecen con el contador de no leídos como cualquier otro mensaje. También te llega la notificación al celular si la tenés activada.
No hace falta que tengas ningún canal conectado. Si nunca configuraste WhatsApp ni Instagram, la pantalla de Conversaciones te muestra igual tus consultas web.
Con el plan gratuito también las ves. La bandeja integrada de WhatsApp/Instagram/Facebook es de los planes pagos, pero una pregunta hecha en tu tienda no: no tendría sentido que pierdas una venta por no poder leerla.
La pregunta llega diciendo de qué producto es
Cuando la consulta sale de la ficha de un producto, el mensaje arranca solo con la línea:
📦 Consulta sobre: Vestido midi floral
Eso es lo que hoy se pierde por WhatsApp, y es la mitad de lo que hace útil una consulta: podés contestar el precio, el stock o el talle sin una ronda de ida y vuelta.
Cómo se responde
Escribís en el hilo, como en cualquier conversación, y le llega por email. El cliente ve tu respuesta en su casilla, no dentro de la tienda: esto es un formulario de consulta, no un chat en vivo.
Si la persona dejó solo el teléfono y no el email, la respuesta no puede salir por acá y te lo avisamos: en ese caso escribile por WhatsApp al número que dejó, que lo ves arriba del hilo.
Si el email no se pudo mandar, el mensaje queda igual en el hilo, marcado como no enviado. Nunca vas a escribir algo que desaparece, ni te vamos a hacer creer que llegó cuando no llegó.
Spam: lo que ya está resuelto
Es un formulario público, así que sí, alguien va a intentar. Hay tres barreras puestas de fábrica y no tenés que configurar nada:
- Un campo trampa que un humano no ve y un robot completa.
- Un límite de consultas por minuto desde la misma conexión.
- Un tope de conversaciones nuevas por hora en tu tienda.
Ese último está pensado para no castigar a nadie de verdad: el tope cuenta conversaciones nuevas, no mensajes. Un cliente que ya te escribió antes te puede volver a escribir siempre, aunque en ese momento haya un robot intentando llenarte la bandeja.
Lo que esto no es
No es un chat en vivo. El cliente no ve si estás conectado, no le aparece "escribiendo…", y no recibe tu respuesta dentro de la tienda. Es a propósito: un chat que nadie atiende a las 11 de la noche vende menos que un formulario que promete una respuesta y la cumple.
La IA tampoco contesta sola estas consultas. Una respuesta automática por email a alguien que espera que le conteste una persona hace más daño que tardar dos horas.