Es la decisión que más gente traba al cargar el catálogo, y la que peor se paga si se resuelve mal: una remera cargada como seis productos distintos (uno por talle) genera seis stocks para controlar, seis precios para actualizar y seis lugares donde el nombre puede quedar escrito distinto.
La regla
Si es el mismo producto y solo cambia una característica, es una variante.
Variantes:
- Remera negra en S, M, L, XL.
- Gaseosa de 500 ml, 1,5 l y 2,25 l.
- Pintura del mismo tipo en cinco colores.
Productos distintos:
- Remera lisa y remera estampada (son dos prendas).
- Gaseosa común y gaseosa sin azúcar (son dos productos).
- Pintura para interior y pintura para exterior.
La prueba práctica: si el cliente lo pide con el mismo nombre y después aclara cuál, es variante. "Dame una remera negra… en M."
Qué se puede diferenciar por variante
Cada variante tiene su propio stock, que es la razón principal para usarlas: que se te acabe el talle M no significa que se te acabó la remera.
Además puede tener su propio precio y su propio costo, pero solo si hacen falta. Si todos los talles salen lo mismo, no cargues el precio en cada uno: dejalo en el producto y listo. El precio por variante se usa cuando de verdad difiere: el talle especial que sale más, el envase grande que tiene otro costo.
Más de una dimensión
Cuando hay talle y color, la cantidad de combinaciones crece rápido: 4 talles × 3 colores son 12 variantes.
Antes de cargar las doce, preguntate si realmente tenés las doce. Casi nunca. Cargá las que tenés y agregá el resto cuando entren. Un catálogo con doce variantes de las cuales ocho están en cero le miente al vendedor, que ve opciones que no existen.
Cambios masivos sobre variantes
Actualizar variante por variante es tedioso, así que se puede pedir por conjunto. Al asistente se le puede decir directamente:
"Subí un 10% todos los talles de la campera de nylon"
y si mencionás una sola dimensión —el color, por ejemplo— cuando hay varias, te va a avisar que el cambio aplicaría a todos los talles de ese color, y si hay diferencias de precio entre ellos te lo comenta antes de tocar nada.
Si pedís una variante que no existe ("la negra", pero solo hay roja y amarilla), te lista las que sí hay y te ofrece crear la nueva. Eso evita el clásico: crear un producto duplicado porque no aparecía el que buscabas.
Si ya lo cargaste mal
No es una tragedia y no hace falta rehacer el catálogo entero. Arreglá los productos que más vendés y dejá el resto como está: el costo de mantener mal cargado algo que vendés dos veces por año es cero.
Para los que sí importan, el orden es: crear el producto bien con sus variantes, pasarle el stock real, y desactivar los duplicados. Desactivar, no borrar: el historial de ventas viejas sigue colgado de ellos, y borrarlo te deja reportes con agujeros.
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