El error más común de la primera semana es querer dejar todo perfecto antes de vender la primera vez. Se cargan 400 productos con fotos profesionales, se configuran cinco medios de pago, se arma la tienda online entera… y a los diez días el sistema todavía no cobró un peso.
Va al revés. Esta semana tiene un solo objetivo: que la primera venta pase por acá. Todo lo demás se acomoda después, y se acomoda mejor, porque ya vas a saber qué necesitás de verdad.
Un rato por día alcanza. Si un día no podés, no pasa nada: seguí donde quedaste.
Día 1 — Cargá 10 productos, no 400
Entrá a Productos → Nuevo producto y cargá los diez que más vendés. No los diez más lindos: los diez que más salen. Si tenés un kiosco, son las gaseosas y los cigarrillos. Si tenés una tienda de ropa, el jean que repetís todas las temporadas.
De cada uno necesitás tres cosas: nombre, precio de venta y costo. El costo parece opcional y no lo es, sin él el sistema no puede decirte cuánto ganás, y ese va a ser el dato que más te sirva dentro de un mes.
Si tenés una lista de precios del proveedor en Excel, no cargues a mano: usá la importación desde el catálogo. Diez minutos ahí te ahorran dos tardes.
Con diez productos ya podés cobrar. Ese es el punto.
Día 2 — Hacé una venta de prueba y después una de verdad
Abrí el Punto de venta, buscá uno de tus productos, agregalo y cobralo en efectivo. Miralo entrar en Pedidos. Eso es todo el circuito.
Ahora hacelo con un cliente real. La primera venta de verdad es la que te va a mostrar qué falta: capaz descubrís que necesitás una categoría, o que el producto que más vendés tiene tres tamaños y los cargaste como uno solo. Anotá lo que aparezca; se arregla el día 3.
Día 3 — Arreglá lo que te molestó ayer
Este día no tiene tarea propia a propósito. Es para lo que salió mal el día 2, que es distinto en cada negocio.
Lo que suele aparecer:
- El producto tiene talles o colores. No lo cargues cinco veces: usá variantes.
- Vendés por peso o por medida. Revisá cómo cargaste la unidad.
- Faltan categorías. Con tres o cuatro alcanza para arrancar; se agregan más cuando el catálogo crezca.
Día 4 — Medios de pago
Hasta acá cobraste en efectivo. Ahora conectá MercadoPago desde Configuración → Cobros con Mercado Pago: es lo que te habilita el QR en el mostrador y los pagos con tarjeta en la tienda online.
Dos cosas que conviene saber de entrada, para que no te sorprenda el resumen a fin de mes:
- La plata de MercadoPago no llega instantáneo. Hay plazos de acreditación según cómo cobres.
- Cada medio de pago tiene su comisión, y se descuenta de lo que cobrás.
Ninguna de las dos es un problema; lo que es un problema es enterarte tarde y creer que te faltó plata en la caja.
Día 5 — Cerrá la caja
Al final del día, hacé el cierre de caja. El sistema te va a decir cuánto entró y por qué medio, y vos ponés cuánto hay realmente en el cajón.
La primera vez casi nunca cuadra, y está bien: justamente para eso sirve. La diferencia te muestra la venta que alguien no cargó, el vuelto mal dado o el retiro de plata que nadie anotó. A la tercera vez que lo hacés, cuadra.
Día 6 — Tu tienda online
Ya tenés productos con precio y stock, así que la tienda online es sobre todo prender el interruptor: logo, un par de datos de contacto, zonas de envío o retiro en el local, y listo.
Pasale el link a cinco clientes conocidos y pediles que compren algo. Un cliente que nunca vio tu tienda encuentra en dos minutos las cosas que vos no ves porque ya sabés dónde está todo.
Día 7 — Preguntale al asistente
Abrí el asistente y preguntale, con tus palabras:
- ¿Cuánto vendí esta semana?
- ¿Qué producto se vendió más?
- ¿Qué me falta configurar?
Responde con tus datos, no con generalidades. Y como esta semana cargaste costos, también puede decirte cuánto ganaste de verdad, que no es lo mismo que cuánto facturaste.
El viernes siguiente
Al cabo de la primera semana deberías tener: productos que se venden cargados, una forma de cobrar que funciona, la caja cerrando y una tienda online que existe.
Lo que no deberías tener todavía: el catálogo completo, las fotos perfectas, promociones armadas ni facturación electrónica configurada. Todo eso viene después, y es más fácil cuando el sistema ya tiene ventas adentro para mostrarte qué conviene.
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