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Zonas de envío: cobrar distinto según a qué ciudad va

Cómo agrupar códigos postales y ponerles tarifa para mandar por correo a otras ciudades. Para repartir dentro de la tuya, mirá Reparto por distancia.

Esto es para mandar a otras ciudades. El código postal separa muy bien Salta de Bahía Blanca, pero no distingue nada dentro de una misma ciudad: en San Nicolás el 2900 es el centro, Somisa y la zona sur por igual. Si repartís vos en tu ciudad, lo que buscás son los tramos por distancia.

Durante mucho tiempo el envío tuvo un solo precio. Y como es un solo precio, hay que elegirlo mal a propósito: o se pone barato y se pierde plata en cada entrega lejana, o se pone caro y el que vive a diez cuadras abandona el carrito.

Las zonas resuelven eso. Agrupás códigos postales y a cada grupo le ponés su tarifa por método de envío.

Cómo se arma una zona

Una zona es un nombre y una lista de códigos postales. La lista acepta dos formas, y podés mezclarlas:

Así que 2900-2930, 2950, 3000-3010 es una definición válida.

El código postal viejo y el nuevo son el mismo para el sistema. En Argentina conviven el de cuatro dígitos (2900) y el CPA (B2900XYZ). Vos cargás el que tengas y el comprador escribe el que quiera: los dos se reducen al número de cuatro dígitos antes de comparar. No hace falta que cargues las dos versiones.

Después, para cada zona, ponés cuánto cuesta cada método de envío. Un método puede costar $3.000 en la zona céntrica y $8.000 en la zona alejada.

La regla que más conviene entender

Si un método tiene zonas cargadas y ninguna cubre el código postal del comprador, ese método no se le ofrece.

Parece dura, pero es la que evita el problema real: mostrarle una opción con un precio inventado y después tener que renegociar el envío por WhatsApp cuando ya te pagó. Es la conversación más incómoda que existe con un cliente nuevo.

De la misma regla se desprende algo que sorprende: una zona sin códigos cargados no cubre "todo", no cubre nada. Si creás la zona y te olvidás de completar los CP, ese método deja de ofrecerse. Si ves que desapareció una opción de envío, eso es lo primero que hay que mirar.

Lo que las zonas no tocan

Retiro en el local y los envíos a acordar se siguen ofreciendo siempre, sin importar el código postal. Tiene sentido: no hay una dirección de entrega que filtrar, y si se filtraran, alguien de una zona que no cargaste se quedaría sin ninguna opción y no podría comprar.

Si todavía no querés complicarte

Un método sin ninguna zona cargada funciona exactamente como antes: un precio para todos. No tenés que migrar nada ni configurar nada el día que aparece esta función. Podés empezar por una sola zona —la lejana, que es la que te está costando plata— y dejar el resto como está.

Por dónde empezar, en concreto

  1. Mirá los pedidos del último mes y anotá los tres o cuatro códigos postales que más se repiten. Esa es tu zona cercana.
  2. Fijate cuáles fueron los envíos que más te costaron. Esa es la segunda zona.
  3. Cargá esas dos. El resto puede esperar a que aparezca un pedido que no encaje.

Arrancar con dos zonas bien elegidas rinde más que veinte zonas cargadas de una sentada, que además son veinte lugares donde equivocarse.

Cuando el comprador no ve lo que esperabas

Casi siempre es una de estas tres:

El sistema guarda los códigos ya normalizados, así que si escribiste 2900 , b2901xyz vas a ver exactamente contra qué se compara. Si no matchea lo que esperabas, mirando la lista te das cuenta.

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