Pausado por ahora. Esta función está temporalmente apagada desde fines de agosto de 2026 para enfocar el lanzamiento en la mensajería (WhatsApp, Instagram, Facebook) sin sumarle a Meta más permisos de los estrictamente necesarios en esta etapa. No se borró nada: cuando se reactive, va a funcionar tal como se describe acá abajo. Mientras tanto, podés seguir usando el generador de imágenes con IA de tus productos y compartirlas a mano, y ver "Qué te encuentren en Google" (abajo, en Relacionados) para conseguir visibilidad por otro lado.
El problema de las redes en un comercio chico no es la falta de tiempo: es la página en blanco. Sentarse a pensar qué publicar es lo que hace que pasen tres semanas sin publicar nada.
Como el sistema ya sabe qué vendés, qué se vende más, qué promociones tenés vigentes y qué fechas comerciales vienen, puede resolver esa parte.
Cómo funciona
Conectás Instagram y Facebook una vez. A partir de ahí podés generar el texto de una publicación a partir de un producto, una promoción o un evento, ajustarlo a tu gusto y publicarlo o programarlo para más adelante.
Programar es la parte que más cambia el hábito: en vez de publicar cuando te acordás, dedicás un rato una vez por semana y dejás la semana armada.
Qué publicar cuando no se te ocurre nada
Una rotación simple que funciona en casi cualquier rubro:
Producto. El que más se vende, o uno que quieras mover. Foto decente y por qué está bueno.
Novedad. Lo que llegó esta semana. La gente sigue negocios para enterarse de esto.
Detrás de escena. Cómo se hace, cómo se prepara un pedido, el local a la mañana. Es lo que más engancha y lo que menos se publica, porque no parece contenido. Lo es.
Utilidad. Algo que sabés de lo que vendés: cómo cuidar una prenda, cómo elegir la medida, con qué se combina. Te posiciona como quien sabe, no como quien vende.
Promoción. Con fecha de fin clara.
Cinco tipos, uno por día hábil, y el mes está resuelto sin repetirse.
Reglas que valen más que el algoritmo
El precio, visible. El "consultá por privado" hace perder más ventas de las que genera consultas. La gente no quiere preguntar.
El link a la tienda en la bio. Sin eso, cada publicación termina en un chat que alguien tiene que atender.
Constancia antes que perfección. Tres publicaciones por semana mediocres rinden más que una espectacular por mes.
Escribí como hablás. Es lo mejor que tenés contra las cuentas grandes. El texto que genera la IA es un punto de partida: leelo y ajustalo para que suene a vos, no lo publiques tal cual si te suena ajeno.
Lo que la IA hace bien y lo que no
Bien: sacarte de la página en blanco, escribir la descripción base, adaptar el mismo anuncio a Instagram, Facebook y WhatsApp (que se escriben distinto), sugerir qué publicar según la fecha.
No tan bien: conocer el chiste interno con tu clientela, saber que el sábado hay partido y no va a entrar nadie, o poner el tono exacto de tu barrio. Eso lo ponés vos, y es lo que hace la diferencia.
Usalo como borrador, no como publicación final. Se nota mucho la diferencia entre un texto revisado por una persona y uno pegado tal cual.
Medir sin volverse loco
Los "me gusta" no pagan sueldos. Lo que importa es si entró gente a la tienda y si hubo ventas los días que publicaste.
Un truco simple: si querés saber si una publicación vendió, mandá desde ahí a un producto puntual o usá un cupón específico para esa acción. Ahí la respuesta es un número, no una impresión.